


Y yo que soy de los que piensan que nada es para siempre, de tan borracha alguna noche creo que lo olvide. Blanca novia en el altar o viuda negra sin un rastro de piedad, ángel caído que en la noche encuentra sino para su maldad. El pobre niño en desamparo, que me ofrecía su amistad, me mostró el oscuro infiero del que ya no pudo escapar.